Persona utilizando un teléfono móvil

Smishing bancario: cómo prevenir los fraudes por SMS

Una investigación de la Guardia Civil tras una estafa bancaria en Zamora volvió a poner el foco en el smishing, una técnica que utiliza mensajes SMS para suplantar a entidades de confianza y obtener datos o provocar operaciones fraudulentas.

Según publica elEconomista, la víctima recibió un SMS que simulaba proceder de su banco y alertaba de una operación no autorizada. Después recibió una llamada en la que le solicitaron un código de verificación.

Este tipo de fraude combina diferentes técnicas de ingeniería social. Los delincuentes intentan generar preocupación y urgencia para conseguir que la víctima actúe sin comprobar primero quién está detrás de la comunicación.

Qué es el smishing bancario

El smishing es una modalidad de phishing que utiliza mensajes SMS. En el ámbito bancario, los delincuentes se hacen pasar por una entidad financiera para intentar obtener información confidencial o inducir al usuario a realizar alguna acción.

El mensaje puede incluso aparecer junto a SMS legítimos enviados anteriormente por el banco. Por este motivo, reconocer el nombre de la entidad en la conversación no garantiza que el mensaje sea auténtico.

Estas campañas suelen compartir algunas características:

  • Alertan sobre una supuesta operación bancaria sospechosa.
  • Intentan provocar una reacción rápida mediante mensajes de urgencia.
  • Pueden incluir enlaces que conducen a páginas fraudulentas.
  • En algunos casos, combinan el SMS con una llamada posterior.
  • Buscan obtener credenciales, datos bancarios o códigos de seguridad.

Por qué nunca debes compartir un código de verificación

Uno de los momentos más importantes del fraude aparece cuando el delincuente solicita un código de un solo uso u OTP (One-Time Password).

Estos códigos pueden utilizarse para autenticar o autorizar determinadas acciones. Si recibes uno sin haber iniciado ninguna operación, no debes proporcionárselo a otra persona.

Un supuesto empleado del banco puede intentar convencerte de que necesita ese código para cancelar una transferencia, bloquear un cargo o solucionar un problema de seguridad. Sin embargo, el Banco de España advierte de que una entidad no necesita que el cliente le comunique verbalmente una clave temporal para anular una supuesta operación fraudulenta.

Cómo prevenir el smishing bancario

Reconocer algunas señales habituales permite reducir el riesgo ante este tipo de mensajes.

Evita acceder al banco desde enlaces recibidos por SMS

Si un mensaje alerta de un problema con tu cuenta, abre directamente la aplicación oficial del banco o escribe su dirección en el navegador. No utilices el enlace recibido para comprobar la supuesta incidencia.

No compartas contraseñas ni códigos de seguridad

No facilites por teléfono, SMS o correo electrónico las claves que utilizas para acceder o autorizar operaciones. Si recibes un código que no has solicitado, contacta con tu entidad mediante sus canales oficiales.

Desconfía de la urgencia

Mensajes sobre cuentas bloqueadas, operaciones desconocidas o pérdidas económicas inmediatas buscan que tomes una decisión rápida. Antes de actuar, comprueba la información desde un canal independiente.

Contacta directamente con tu banco

Ante una comunicación sospechosa, termina la llamada y utiliza el teléfono oficial de la entidad o su aplicación. No llames al número indicado en el propio SMS si no has comprobado previamente que pertenece al banco.

SMS y llamadas pueden formar parte del mismo fraude

El smishing no siempre termina en el mensaje. Algunas campañas combinan el SMS con una llamada telefónica en la que otra persona se presenta como empleado de la entidad.

Esta combinación puede hacer que el engaño resulte más creíble. El mensaje genera la alerta y la llamada posterior ofrece una supuesta solución, mientras el delincuente intenta obtener la información que necesita.

Por eso, la mejor respuesta ante una comunicación bancaria inesperada es comprobarla por separado. Acceder directamente a la aplicación o contactar con la entidad mediante un número oficial permite verificar si realmente existe algún problema.

Identificar estas técnicas y mantener unos hábitos básicos de verificación ayuda a reducir el riesgo frente al smishing, el vishing y otras formas de suplantación de identidad.