Investigadores de seguridad de Avanan detectaron una campaña en la que los ciberdelincuentes utilizaban Microsoft Teams para distribuir archivos maliciosos entre los usuarios.
Los atacantes comprometían cuentas de Teams y las utilizaban para acceder a conversaciones. Desde ellas enviaban archivos ejecutables a otros participantes del chat. Al proceder de una cuenta conocida, el archivo podía generar una mayor confianza entre los destinatarios.
La campaña comenzó a detectarse en enero y utilizaba archivos con extensión .exe para intentar instalar malware en los ordenadores de las víctimas.
Cómo se distribuía el troyano a través de Microsoft Teams
Los atacantes utilizaban cuentas comprometidas de Microsoft Teams para compartir un archivo ejecutable llamado “User Centric” dentro de las conversaciones.
El principal riesgo estaba en que el archivo procedía aparentemente de un contacto conocido. Esto podía hacer que el usuario confiara en el contenido y lo ejecutara sin comprobar previamente su origen.
Una vez abierto, el archivo podía iniciar la instalación de código malicioso en el ordenador.
El malware realizaba diferentes acciones en el sistema. Entre ellas se encontraban modificaciones en el registro de Windows y la instalación de archivos DLL para mantener su presencia en el equipo.
También podía recopilar información sobre el sistema operativo y el hardware. Además, obtenía datos relacionados con el estado de seguridad del dispositivo y las actualizaciones instaladas.
Cómo evitar archivos maliciosos en Microsoft Teams
Recibir un archivo desde la cuenta de un compañero o contacto conocido no garantiza que sea seguro. Si una cuenta ha sido comprometida, un atacante puede utilizarla para distribuir contenido malicioso.
Por este motivo, es recomendable desconfiar de archivos ejecutables inesperados, especialmente cuando tienen extensiones como .exe.
Antes de abrirlos, conviene confirmar con el remitente que realmente ha enviado el archivo. En un entorno empresarial, los usuarios también deberían comunicar cualquier contenido sospechoso al departamento IT.
Mantener Windows y las aplicaciones actualizadas también ayuda a reducir los riesgos. Del mismo modo, contar con sistemas de protección y controlar los accesos a las cuentas corporativas puede dificultar este tipo de ataques.
La campaña demuestra que los ciberdelincuentes también pueden aprovechar herramientas de comunicación empresarial para distribuir malware. Por ello, la precaución debe mantenerse incluso cuando un archivo aparece dentro de una conversación aparentemente legítima.
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