En 2021, el teletrabajo en las pymes de Barcelona ganó protagonismo como consecuencia de los cambios laborales impulsados durante la pandemia. Muchas empresas comenzaron a plantearse mantener esta modalidad más allá de las circunstancias que habían provocado inicialmente su implantación.
El trabajo a distancia también empezó a adquirir importancia a la hora de atraer y retener determinados perfiles profesionales, provocando cambios en la organización y en las herramientas tecnológicas utilizadas por las empresas.
Las pymes de Barcelona impulsan el teletrabajo
Según los datos publicados en aquel momento, las pequeñas y medianas empresas de Barcelona estaban incorporando el teletrabajo con mayor frecuencia y estudiando cómo integrarlo de manera permanente en su funcionamiento.
El 55,1 % de las pymes consultadas se planteaba implantar esta modalidad de trabajo de forma estable. El dato reflejaba un cambio importante respecto al papel que había tenido tradicionalmente el trabajo presencial en muchas organizaciones.
La posibilidad de trabajar a distancia también comenzó a formar parte de las condiciones valoradas por trabajadores y empresas durante los procesos de contratación.
El modelo híbrido gana protagonismo
La tendencia no apuntaba necesariamente hacia un modelo completamente remoto. Las pymes barcelonesas mostraban una mayor preferencia por el trabajo híbrido, combinando jornadas desde casa con días de trabajo presencial en la oficina.
Según el sondeo de Pimec citado en la información original, el 46,4 % de las pymes apostaba por ofrecer entre dos y tres días de teletrabajo a la semana.
Este sistema permitía mantener parte de las ventajas del trabajo presencial y, al mismo tiempo, introducir una mayor flexibilidad en la organización de la jornada.
La tecnología, clave para trabajar a distancia
La expansión del teletrabajo también aumentó la importancia de disponer de una infraestructura tecnológica adecuada. Para trabajar desde diferentes ubicaciones, las empresas necesitan facilitar un acceso seguro a la información y a las herramientas utilizadas diariamente.
Soluciones en la nube, herramientas de comunicación y colaboración, sistemas de acceso remoto y medidas de ciberseguridad forman parte de la infraestructura necesaria para que un modelo híbrido pueda funcionar correctamente.
Además, trabajar fuera de la oficina plantea nuevos retos relacionados con la protección de los dispositivos, las conexiones y los datos corporativos.
Un cambio en la organización de las empresas
Los datos publicados en 2021 mostraban cómo el teletrabajo estaba pasando de ser una solución adoptada por necesidad a convertirse en una alternativa que muchas empresas se planteaban mantener.
El modelo híbrido permitía combinar la flexibilidad del trabajo remoto con la actividad presencial, aunque también exigía adaptar procesos, herramientas y sistemas informáticos a una forma diferente de trabajar.