Con el auge de los dispositivos conectados, también lo ha hecho el número de ciberataques. Antes se centraban en robar información por Internet o vulnerar el sistema de seguridad de una compañía en concreto, pero desde hace algún tiempo el panorama se ha extendido hasta la posibilidad de hackear un coche.
El último informe de la UNESPA (Asociación Empresarial del Seguro) indica que los robos de coches en España han disminuido a la mitad desde 2011, aunque el número de robos sigue siendo alto. Más aún si contamos con que ahora existen vehículos conectados, con infinidad de ventajas, pero con el riesgo de acabar siendo hackeados.
Si bien el acceso sin llave es la causa más usual, ciberataques dirigidos hacia los servidores o a las aplicaciones móviles del usuario, también suponen un alto porcentaje.
Recomendaciones para evitar ciberataques en un vehículo conectado:
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