Smartphone conectado al sistema de un vehículo

La DGT advierte sobre los ciberataques en vehículos conectados

La creciente presencia de dispositivos conectados también ha ampliado las posibilidades de sufrir ataques informáticos. Los ciberdelincuentes ya no se centran únicamente en el robo de información a través de Internet o en vulnerar los sistemas de una empresa: los vehículos conectados también pueden convertirse en objetivo de ciberataques.

Según un informe de UNESPA (Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras), los robos de vehículos en España se redujeron considerablemente durante la década anterior. Sin embargo, la incorporación de cada vez más sistemas electrónicos y funciones conectadas a los automóviles introduce nuevos riesgos relacionados con la ciberseguridad.

Cómo pueden producirse ciberataques en vehículos conectados

Uno de los puntos especialmente sensibles es el sistema de acceso sin llave, presente en numerosos vehículos modernos. Este tipo de tecnología facilita el acceso y uso del automóvil, pero también puede ser aprovechada mediante técnicas destinadas a interceptar o replicar la señal de la llave.

El acceso al vehículo no es el único posible punto de ataque. Los servidores asociados a los servicios conectados, las aplicaciones móviles vinculadas al automóvil, las conexiones inalámbricas y determinados puertos físicos también pueden representar posibles vías de entrada.

Recomendaciones para mejorar la seguridad del vehículo

Ante estos riesgos, existen algunas medidas que pueden ayudar a reducir la exposición de un vehículo conectado a posibles ataques:

  • Mantener actualizado el software del vehículo siempre que el fabricante publique nuevas versiones, ya que las actualizaciones pueden incluir correcciones de seguridad.
  • Analizar los dispositivos USB antes de conectarlos al vehículo para evitar introducir archivos o código malicioso.
  • Desactivar las conexiones Wi-Fi y Bluetooth cuando no sean necesarias para reducir los puntos de acceso disponibles.
  • Prestar atención a las aplicaciones instaladas en el teléfono móvil, especialmente cuando este se conecta o interactúa con los sistemas del vehículo.
  • Proteger las llaves con sistemas de acceso inalámbrico, cuya señal puede ser objeto de técnicas de interceptación o amplificación.
  • Controlar el acceso al puerto OBD2, utilizado para realizar tareas de diagnóstico, programación y comunicación con diferentes sistemas electrónicos del automóvil.

La incorporación de conectividad a los vehículos aporta nuevas funciones y servicios, pero también hace necesario prestar atención a su seguridad digital. Mantener los sistemas actualizados y limitar las conexiones innecesarias son algunas de las medidas que pueden contribuir a reducir estos riesgos.

Fuente: Genbeta.