Alerta de seguridad en ordenador

Malvertising: cómo funciona la publicidad maliciosa

Los anuncios que aparecen en Internet también pueden utilizarse para distribuir amenazas. Esta técnica se conoce como malvertising y consiste en utilizar publicidad online para dirigir a los usuarios a páginas fraudulentas, distribuir malware o intentar obtener información personal.

Uno de los principales problemas es que estos anuncios pueden aparecer en sitios legítimos o incluso entre los resultados patrocinados de los buscadores. Por ello, su apariencia no siempre permite identificar fácilmente que existe un riesgo.

Cómo funciona el malvertising

Los ciberdelincuentes pueden crear anuncios que imitan promociones, páginas de descarga o servicios conocidos. Después intentan introducirlos en plataformas publicitarias para que lleguen a los usuarios como cualquier otro anuncio.

El funcionamiento puede variar según la campaña. En algunos casos, el anuncio conduce a una página web fraudulenta desde la que se intenta engañar al usuario para que descargue un archivo o facilite sus datos.

También existen ataques más complejos capaces de aprovechar vulnerabilidades del navegador u otros componentes del dispositivo. En estos casos, el objetivo es utilizar un fallo de seguridad para ejecutar contenido malicioso.

El proceso puede desarrollarse de distintas formas:

  1. Creación del anuncio: se prepara una campaña que aparenta ser legítima o imita a una empresa o servicio conocido.
  2. Distribución: el anuncio consigue introducirse en una plataforma publicitaria o aparece en espacios utilizados para promocionar contenidos.
  3. Redirección: al interactuar con la publicidad, el usuario puede terminar en una página diferente de la que esperaba.
  4. Intento de fraude o infección: la página puede solicitar credenciales, datos personales o intentar que se descargue software malicioso.

Cómo protegerse de los anuncios maliciosos

Un anuncio situado en una página conocida no debe considerarse automáticamente seguro. Antes de descargar un programa o introducir información personal, conviene comprobar que estamos realmente en la página oficial del servicio.

También es importante mantener actualizado el navegador y el sistema operativo. Las actualizaciones corrigen vulnerabilidades que podrían utilizarse en determinadas campañas para comprometer el dispositivo.

Otras medidas que pueden reducir el riesgo son:

  • Revisar la dirección de la página antes de introducir contraseñas, datos personales o información bancaria.
  • Descargar programas desde sus páginas oficiales en lugar de utilizar anuncios que prometen una descarga directa.
  • Desconfiar de avisos inesperados que aseguren que el dispositivo está infectado o necesita una actualización urgente.
  • Eliminar extensiones y complementos innecesarios y mantener actualizados aquellos que se utilicen.
  • Utilizar herramientas de seguridad actualizadas que puedan ayudar a detectar páginas o archivos maliciosos.

El malvertising demuestra que una amenaza no siempre llega mediante un correo electrónico o un mensaje fraudulento. La publicidad online también puede utilizarse como punto de entrada para intentar engañar al usuario.

Ante una posible incidencia de ciberseguridad, INCIBE dispone del servicio de ayuda 017, dirigido a ciudadanos y empresas.

Fuente: Genbeta.