En mayo de 2025, la actualización KB5058379 de Windows 10 provocó problemas de arranque en algunos equipos. Tras instalarla, determinados dispositivos podían iniciar el entorno de recuperación de Windows y solicitar la clave de recuperación de BitLocker.
El problema no afectaba a todos los ordenadores. Microsoft confirmó posteriormente que estaba relacionado con determinados equipos que utilizaban Intel Trusted Execution Technology (TXT) y procesadores Intel vPro de décima generación o posteriores.
Tal y como informó UAD, los primeros casos aparecieron después de instalar la actualización de seguridad publicada el 13 de mayo de 2025.
Qué problema provocó KB5058379 en Windows 10
En los equipos afectados, la instalación de KB5058379 podía provocar que el proceso LSASS finalizara de forma inesperada.
Windows iniciaba entonces el proceso de reparación automática. En los dispositivos protegidos mediante BitLocker, el sistema podía solicitar la clave de recuperación para continuar.
Algunos equipos realizaban varios intentos de instalar la actualización antes de recuperar la versión anterior.
En otros casos, un fallo durante la reparación podía provocar un bucle de reinicios y hacer que el dispositivo volviera a mostrar la pantalla de recuperación de BitLocker.
Qué equipos se vieron afectados
Microsoft confirmó que el problema afectaba a una configuración concreta de hardware.
Los dispositivos afectados tenían Intel Trusted Execution Technology (TXT) habilitada y procesadores Intel vPro de décima generación o posteriores.
Por este motivo, los ordenadores de consumo tenían menos probabilidades de experimentar el problema, ya que los procesadores Intel vPro se utilizan principalmente en equipos orientados a entornos profesionales.
Microsoft corrigió el problema de BitLocker
Microsoft publicó una solución pocos días después de detectar la incidencia.
El 19 de mayo de 2025 lanzó la actualización fuera de banda KB5061768, que corrigió el problema provocado por KB5058379. La solución también se incorporó a las actualizaciones posteriores de Windows.
Por este motivo, no es recomendable aplicar las soluciones temporales utilizadas inicialmente para intentar evitar el problema mediante cambios en funciones de seguridad o en la configuración del equipo. La recomendación de Microsoft es instalar las actualizaciones más recientes disponibles para el dispositivo.
Además, KB5058379 está actualmente expirada y dejó de estar disponible en Microsoft Update Catalog y otros canales de distribución el 31 de marzo de 2026.
Qué hacer si aparece la recuperación de BitLocker
Si un equipo muestra la pantalla de recuperación de BitLocker, será necesario disponer de la clave de recuperación correspondiente para desbloquearlo cuando el sistema la solicite.
En equipos profesionales, la clave puede estar gestionada por el departamento de sistemas de la organización. En dispositivos personales, puede estar asociada a la cuenta utilizada para configurar BitLocker.
Antes de realizar cambios en la BIOS o modificar funciones de seguridad, es recomendable comprobar la causa del problema y verificar el estado de las actualizaciones del dispositivo.
La importancia de guardar la clave de recuperación de BitLocker
El incidente de KB5058379 también puso de manifiesto la importancia de disponer de la clave de recuperación de BitLocker.
Esta clave puede ser necesaria después de determinados cambios de hardware, modificaciones relacionadas con la seguridad o incidencias durante el proceso de arranque.
En entornos empresariales, también es recomendable probar las actualizaciones antes de desplegarlas de forma generalizada. Esta medida permite detectar posibles incompatibilidades con el hardware o el software utilizado por la organización.
El problema provocado por KB5058379 fue corregido por Microsoft pocos días después de su aparición, pero sirve como ejemplo de la importancia de gestionar las actualizaciones y las claves de recuperación de forma adecuada, especialmente en entornos profesionales.