En junio de 2025, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) alertó sobre una campaña de phishing que suplantaba a la Policía Nacional y a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF).
Los mensajes intentaban generar preocupación en los destinatarios mediante falsas acusaciones y supuestas citaciones. El objetivo era conseguir que las víctimas respondieran al correo y facilitaran información personal.
Este tipo de fraude utiliza técnicas de ingeniería social para provocar una reacción rápida antes de que el usuario pueda comprobar si la comunicación es auténtica.
Cómo funcionaban los correos falsos de la Policía Nacional
Los mensajes simulaban proceder de organismos policiales y hacían referencia a supuestas acusaciones contra el destinatario.
Para aumentar la presión, podían establecer un plazo breve para responder. También utilizaban nombres, logotipos y otros elementos relacionados con organismos oficiales para intentar dar credibilidad al mensaje.
Entre los asuntos detectados se encontraban:
- «Confirmación de recepción de convocatoria».
- «A su atención».
El contenido buscaba que el usuario actuara con rapidez y respondiera sin comprobar previamente quién había enviado realmente el mensaje.
Cómo identificar un correo fraudulento
Existen diferentes señales que pueden ayudar a identificar una posible suplantación:
- Remitentes sospechosos: conviene revisar la dirección completa desde la que se ha enviado el mensaje.
- Solicitudes de información: hay que desconfiar si se piden datos personales, bancarios o credenciales.
- Mensajes alarmistas: los ciberdelincuentes pueden utilizar amenazas o situaciones urgentes para provocar una respuesta rápida.
- Errores de redacción: determinadas faltas ortográficas o expresiones poco habituales pueden ser una señal de fraude.
- Archivos y enlaces inesperados: no deben abrirse sin comprobar previamente su procedencia.
La apariencia del correo no es suficiente para determinar si un mensaje es auténtico. Los elementos gráficos, nombres y logotipos de organismos oficiales pueden copiarse para intentar dar credibilidad al fraude.
Qué hacer si recibes uno de estos correos
Si recibes una comunicación sospechosa que utiliza el nombre de la Policía Nacional u otro organismo público, evita responder directamente al mensaje.
Si no has interactuado con el correo, puedes marcarlo como spam o fraude y eliminarlo. También es recomendable:
- No responder al remitente.
- No descargar archivos adjuntos sospechosos.
- No acceder a los enlaces incluidos en el mensaje.
- No facilitar información personal, bancaria o contraseñas.
- Comprobar la comunicación mediante los canales oficiales del organismo correspondiente.
Qué hacer si has facilitado información
Si has respondido al correo o proporcionado información, las medidas dependerán de los datos compartidos.
Si has facilitado una contraseña, es recomendable cambiarla cuanto antes. También debes modificarla en otros servicios si utilizabas la misma clave.
En caso de haber proporcionado información bancaria, contacta con tu entidad financiera y revisa los movimientos de la cuenta.
También conviene conservar el correo, las capturas de pantalla y cualquier otra evidencia relacionada con el fraude. Esta información puede resultar útil si es necesario presentar una denuncia.
Verificar siempre las comunicaciones oficiales
Los intentos de suplantación pueden utilizar el nombre de organismos públicos, empresas o entidades conocidas para generar confianza.
Por este motivo, ante una comunicación inesperada es recomendable comprobar la información de forma independiente. En lugar de utilizar los enlaces o datos de contacto incluidos en el propio correo, es preferible acceder directamente a los canales oficiales.
La prevención frente a los correos falsos de la Policía Nacional pasa principalmente por evitar actuar bajo presión, revisar el remitente y verificar cualquier comunicación sospechosa antes de proporcionar información.