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Cómo protegerte del robo de identidad en Internet

El robo de identidad en Internet se produce cuando otra persona obtiene y utiliza nuestros datos personales para hacerse pasar por nosotros. La información puede utilizarse para cometer fraudes, acceder a cuentas o realizar otras acciones sin nuestro consentimiento.

Reducir este riesgo depende en buena medida de cómo protegemos nuestras cuentas y de la información que compartimos. Estas medidas pueden ayudarnos a mantener nuestros datos personales más seguros.

8 consejos para evitar el robo de identidad

1. Controla la información que compartes

Las redes sociales pueden revelar más información de la que pensamos. La fecha de nacimiento, el lugar de residencia, los familiares o determinados datos personales pueden resultar útiles para intentar suplantar una identidad.

Conviene revisar la privacidad de las cuentas y evitar publicar información que no sea necesario hacer pública.

2. Protege tus documentos personales

Los documentos que contienen información sensible deben guardarse de forma segura, tanto en formato físico como digital. Si ya no son necesarios, es recomendable eliminarlos o destruirlos de manera que los datos no puedan recuperarse fácilmente.

También hay que tener cuidado al enviar fotografías del DNI u otros documentos de identificación. Antes de hacerlo, comprueba quién los solicita y para qué los necesita.

3. Desconfía de solicitudes inesperadas de información

El phishing y otras técnicas de ingeniería social intentan conseguir contraseñas, datos bancarios o información personal haciéndose pasar por empresas y organismos conocidos.

Si recibes una llamada, correo o SMS inesperado solicitando información sensible, evita facilitarla directamente. Es preferible contactar con la organización mediante sus canales oficiales para comprobar si la solicitud es legítima.

4. Utiliza contraseñas diferentes y activa la autenticación multifactor

Cada cuenta importante debería utilizar una contraseña única. De esta forma, si las credenciales de un servicio quedan expuestas, no podrán utilizarse automáticamente para acceder a otras cuentas.

Un gestor de contraseñas facilita la creación y almacenamiento de claves diferentes. Además, conviene activar la autenticación multifactor siempre que esté disponible para añadir una protección adicional.

5. Revisa la actividad de tus cuentas

Las operaciones bancarias que no reconocemos pueden ser una de las señales de un posible fraude. Por ello, es recomendable revisar periódicamente los movimientos y activar las notificaciones de nuevas operaciones cuando el banco ofrezca esta posibilidad.

También conviene prestar atención a avisos de inicio de sesión, cambios de contraseña o intentos de acceso que no hayamos realizado.

6. Comprueba las tiendas antes de comprar por Internet

Antes de introducir datos personales o bancarios en una tienda online, comprueba que estás en el dominio correcto y desconfía de páginas desconocidas con ofertas poco creíbles.

Cuando estén disponibles, métodos de pago que evitan compartir directamente los datos de la tarjeta con el comercio pueden añadir una capa adicional de protección.

7. Evita operaciones sensibles en redes Wi-Fi desconocidas

Las redes públicas o desconocidas requieren especial precaución. Para operaciones bancarias, compras o accesos a información sensible, es preferible utilizar una conexión de confianza o la red móvil.

8. Actúa ante cualquier señal sospechosa

Un cargo que no reconocemos, un aviso de acceso desde un dispositivo desconocido o un cambio de contraseña que no hemos solicitado pueden indicar que una cuenta está comprometida.

En estos casos, conviene cambiar las credenciales afectadas, cerrar las sesiones abiertas cuando sea posible y contactar con el servicio correspondiente. Si hay datos bancarios implicados, también es importante avisar a la entidad financiera cuanto antes.

La prevención reduce el riesgo de suplantación

No existe una única medida capaz de impedir todos los intentos de suplantación. Proteger las cuentas, limitar la información personal que hacemos pública y desconfiar de solicitudes inesperadas reduce las oportunidades de los ciberdelincuentes.

También es importante mantener los dispositivos y aplicaciones actualizados, ya que las actualizaciones corrigen vulnerabilidades que podrían utilizarse para comprometer información personal.

Fuente: Genbeta.