Cuando queda poca batería y necesitamos volver a utilizar el móvil cuanto antes, algunos hábitos pueden ayudar a aprovechar mejor la potencia disponible durante la carga.
La velocidad depende principalmente del teléfono, el cargador, el cable, el protocolo de carga compatible y factores como la temperatura. También influye el consumo de energía que se produce mientras el dispositivo está conectado.
Tal y como explica ADSLZone, algunos ajustes sencillos pueden ayudar a reducir el consumo del dispositivo mientras se está cargando.
1. Evitar utilizar el móvil mientras se carga
Una forma sencilla de favorecer una carga más rápida es reducir el uso del teléfono mientras permanece conectado.
La pantalla, los juegos, la reproducción de vídeo, la cámara y otras aplicaciones que requieren muchos recursos consumen energía al mismo tiempo que la batería intenta cargarse.
Si necesitamos cargar el móvil lo antes posible, podemos dejarlo en reposo o apagarlo temporalmente si no necesitamos utilizarlo.
2. Activar el modo avión cuando sea posible
El modo avión reduce la actividad de algunas conexiones inalámbricas y puede disminuir el consumo energético mientras el dispositivo se está cargando.
Puede resultar especialmente útil cuando no necesitamos recibir llamadas ni utilizar la conexión móvil durante unos minutos. También conviene evitar tareas exigentes y mantener la pantalla apagada siempre que sea posible.
3. Utilizar un cargador y un cable adecuados
El cargador es uno de los factores que más influyen en la velocidad de carga. Cada teléfono admite una determinada potencia y uno o varios estándares de carga.
Utilizar un adaptador de mayor potencia no implica necesariamente que el teléfono vaya a cargar a toda esa potencia: el propio dispositivo regula la energía que puede recibir.
Para aprovechar la carga rápida es recomendable utilizar un adaptador y un cable compatibles con el teléfono y con el estándar de carga correspondiente. No es imprescindible que sean los accesorios originales del fabricante, pero sí deben cumplir las especificaciones necesarias y proceder de fabricantes fiables.
4. Utilizar una fuente de alimentación adecuada
Los puertos USB de ordenadores, concentradores y otros dispositivos pueden proporcionar menos potencia que un cargador específico, dependiendo del puerto y del equipo utilizado.
Si buscamos la mayor velocidad posible, lo recomendable es conectar el móvil a un cargador compatible capaz de proporcionar la potencia que necesita el dispositivo.
La temperatura también influye en la velocidad de carga
El calor es otro factor importante. Los sistemas de gestión de la batería pueden reducir la velocidad de carga cuando detectan una temperatura elevada para proteger el dispositivo y la batería.
Por este motivo, conviene cargar el teléfono en un lugar ventilado y evitar situaciones que aumenten innecesariamente su temperatura, como ejecutar juegos o aplicaciones muy exigentes durante la carga.
Cómo cargar el móvil más rápido
No existe un truco que permita superar los límites de carga establecidos por el fabricante. La forma más eficaz de reducir el tiempo de espera es utilizar un cargador y un cable adecuados y evitar que el teléfono consuma demasiada energía o alcance temperaturas elevadas durante el proceso.
Reducir el uso del dispositivo, activar el modo avión cuando resulte práctico y utilizar una fuente de alimentación adecuada son medidas sencillas que pueden ayudar a aprovechar mejor la capacidad de carga del teléfono.