El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) alerta de una campaña de phishing que suplanta a Endesa. Los correos fraudulentos informan de un supuesto error en una factura y ofrecen a la víctima un reembolso de 200 euros.
El objetivo real es dirigir al usuario a una página falsa que imita el área de clientes de Endesa para obtener sus datos personales y bancarios.
Cómo funciona el phishing que suplanta a Endesa
La víctima recibe un correo electrónico que le comunica que se ha producido un error de facturación. Como consecuencia, supuestamente tiene derecho a recibir un reembolso de 200 euros.
Para solicitar la devolución, el mensaje incluye un enlace que conduce a una página fraudulenta diseñada para parecerse a la plataforma de clientes de Endesa. Desde allí se solicitan diferentes datos personales y bancarios.
INCIBE ha identificado correos con asuntos como «Reembolso 200 Euros Endesa» o «¡Endesa! | reembolso». Sin embargo, los ciberdelincuentes pueden utilizar otros asuntos o modificar el contenido del mensaje.
La promesa de recibir dinero sirve como reclamo para que el usuario actúe rápidamente y facilite información sin comprobar antes si la comunicación procede realmente de la compañía.
Qué hacer si recibes el correo fraudulento
Si recibes un mensaje de estas características y no has facilitado información, no accedas al enlace. Puedes marcar el correo como spam o phishing y eliminarlo.
Ante cualquier duda sobre una factura o devolución, accede directamente al área de clientes desde la web o aplicación oficial de la compañía. Evita utilizar los enlaces incluidos en mensajes sospechosos.
Si has introducido información personal o bancaria en la página fraudulenta, conviene actuar cuanto antes:
- Contacta con tu entidad bancaria e informa de lo ocurrido para que pueda indicarte las medidas necesarias.
- Revisa los movimientos de tus cuentas y tarjetas para detectar operaciones que no reconozcas.
- Si has facilitado credenciales que utilizas en otros servicios, cambia las contraseñas afectadas.
- Conserva las posibles pruebas del fraude, como el correo recibido, capturas de pantalla o la dirección de la página fraudulenta.
Este tipo de campañas intenta aprovechar la confianza en empresas conocidas para conseguir información sensible. Revisar el remitente, desconfiar de devoluciones inesperadas y acceder siempre a los servicios desde sus canales oficiales ayuda a reducir el riesgo de caer en el engaño.
Fuente: INCIBE.