El Gobierno de España planteó la creación de una Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial. El objetivo era contar con un organismo especializado en la supervisión de esta tecnología.
La propuesta buscaba establecer un marco de control ante el creciente uso de sistemas de inteligencia artificial y algoritmos. También pretendía preparar a España para los nuevos requisitos relacionados con la regulación de la IA.
Una agencia para supervisar la inteligencia artificial
La creación de este organismo quedó recogida en los Presupuestos Generales del Estado para 2022. La iniciativa contemplaba una agencia estatal con personalidad jurídica pública, patrimonio propio y autonomía de gestión.
El proyecto surgió en un momento de rápido crecimiento de la inteligencia artificial. Empresas y administraciones utilizaban cada vez más algoritmos para automatizar procesos, analizar información y facilitar determinadas decisiones.
Este crecimiento también planteaba retos relacionados con la seguridad, la transparencia y el uso responsable de la IA. Por este motivo, la propuesta buscaba crear mecanismos específicos de supervisión.
La iniciativa también guardaba relación con la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y con el desarrollo de la regulación europea sobre esta tecnología.
La propuesta dio lugar a la creación de la AESIA
El proyecto avanzó durante los años siguientes hasta dar lugar a la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA).
En 2023, el Real Decreto 729/2023 aprobó el Estatuto de la Agencia. La AESIA quedó constituida como una entidad de derecho público con personalidad jurídica propia, patrimonio propio y autonomía de gestión.
Su sede institucional se estableció en A Coruña.
Entre sus funciones se encuentran la supervisión, el asesoramiento y la formación relacionados con el uso y desarrollo de sistemas de inteligencia artificial. También asume las funciones de inspección, comprobación y sanción que determine la normativa aplicable.
La creación de la AESIA responde a la necesidad de adaptar la supervisión pública al desarrollo de la inteligencia artificial. También permite centralizar parte de las funciones relacionadas con la aplicación de la normativa española y europea sobre IA.
Puedes consultar más información sobre la propuesta original en Genbeta.