Las webs de phishing suelen tener una vida muy corta. Los ciberdelincuentes crean estas páginas para imitar sitios legítimos y conseguir que las víctimas faciliten contraseñas, datos personales o información bancaria.
Un análisis de Kaspersky revela que una de cada tres páginas de phishing desaparece durante sus primeras 24 horas. Esta corta duración permite a los atacantes aprovechar el tiempo que transcurre hasta que los sistemas de seguridad identifican la amenaza.
Por qué las webs de phishing duran tan poco tiempo
Las herramientas antiphishing analizan y registran las páginas maliciosas que aparecen en Internet. A medida que pasa el tiempo, aumenta la posibilidad de que una nueva web fraudulenta entre en estas bases de datos.
Por este motivo, los ciberdelincuentes intentan conseguir el mayor número posible de víctimas durante las primeras horas. Después, pueden abandonar la página y crear otra para continuar con el fraude.
Los atacantes también utilizan diferentes técnicas para dificultar su detección. Por ejemplo, pueden realizar pequeños cambios en el código de las páginas sin modificar su apariencia para el usuario.
De esta forma, una misma campaña puede utilizar diferentes páginas y direcciones mientras intenta imitar la web de un banco, una empresa u otro servicio conocido.
Cómo evitar caer en una página de phishing
Recibir un enlace reciente que todavía no aparece identificado como peligroso no significa que sea seguro. Los sistemas de protección pueden necesitar tiempo para detectar y registrar una nueva amenaza.
Si recibes un enlace sospechoso, evita acceder directamente desde el mensaje. Es preferible entrar en el servicio escribiendo su dirección en el navegador o utilizando su aplicación oficial.
También conviene tener en cuenta estas recomendaciones:
- Comprueba cuidadosamente el dominio antes de introducir datos personales.
- Desconfía de mensajes que soliciten actuar con urgencia.
- No facilites contraseñas o datos bancarios desde enlaces recibidos por correo electrónico o SMS.
- Evita introducir información sensible cuando utilices redes WiFi públicas que no sean de confianza.
- Mantén el navegador y las herramientas de seguridad actualizados.
La presencia de HTTPS tampoco demuestra por sí sola que una página sea legítima. Una web fraudulenta puede disponer de un certificado válido y mostrar el candado del navegador.
Por tanto, debemos comprobar también el dominio y el contenido de la página antes de facilitar cualquier información.
Accede para ver información más detallada: Genbeta.